sábado, 24 de diciembre de 2016

Se avecina tormenta



Se avecina tormenta, tormenta de ideas, de pensamientos y sensaciones. Relieve de entidades que forman cuerpos, que junto a otros cuerpos, forman entidades; tejidos que construyen realidades, que amotinadas, construyen espirales.
Se avecina quietud, del alma, de la consciencia. Otro paso más, dentro de un suspiro. 
Si pierde su valor lo nimio, lo grandioso resultará esperpento, ya que para una lente caduca la perspectiva es circunstancial, aunque hasta los relojes parados acierten dos veces al día.
En virtud de nada, todo es el camino y sólo de acuerdo con este flujo podemos trascender. 
Está allí, en el horizonte, más allá... sólo es una línea, pon un pie aquí y otro allá, traspásala!


sábado, 25 de junio de 2016

UN DÍA MÁS O UN DÍA MENOS


Un día más o un día menos. Si sufres te recomiendo que sea un día menos, aunque si lo que te va es un poquito de caña, a tu elección lo dejo. Si eres feliz, ya vendrás a mi. Y si eres una onda hondonada tanto en positivo como en negativo, entonces no necesitas plantearlo. Cada pájaro a su tiempo recibe o despide al día o a la noche. Son ordenados en cuanto a sus limitaciones sensoriales. Los más adaptados saben qué farol ilumina qué calle. Los polluelos son todo intención. Les costará poco o todo coger la vuelta, y cada vuelta es distinta, y distinta se repite.
Un sol común, amigo o enemigo. Un dios común, al que todos tememos y veneramos. Ya no quedan dioses como antes. Los de ahora son robots, a imagen y semejanza del humano y el sol está lleno de píxeles.

jueves, 14 de abril de 2016

La Llave


Somos una parábola. Tanto subes, tanto bajas. Tan profundo y volverá flotando a su superficie. De donde todo nace. A donde todo llega.
Venimos de una materia común y se nos llama a servir, con una función que jamás conoceremos, y con una suerte común. Así que suena un tanto ridículo penar ausencias, pues impiden que prestemos la debida atención a los hermanos presentes. Al igual que no lloramos cuando perdemos la vida en un videojuego, aunque con la óptica precisa, podría tratarse de un acontecimiento potencialmente triste, (al menos para PIXAR) En esencia, la muerte es distensión, paz. Ni siquiera existe desde una perspectiva subjetiva. Es como la adolescencia. Sólo existe en quien contempla al adolescente. Éste ni se entera. O la vejez. ¿Acaso creéis que los ancianos no son niños? Así, como las etapas de la vida, suceden sin remedio y casi sin darnos cuenta, así hay que contemplar la muerte. La muerte de uno mismo. Y esa es la llave para entender.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Quietud

Una pista de atletismo en torno al sol, con una trayectoria elíptica de 930 millones de kilómetros multiplicados por 30 vueltas que llevo, (dashboard, calculadora) 27.900 millones de kilómetros más que menos y aquí no pasa nada. 
Mirar a las estrellas ya no es lo mismo que antes. Antes el cielo estaba arriba, y era infinito. y allí estaba Dios.
Ahora soy en una roca que gira, y me siento girar. Y entiendo el cielo, y se deshace. Sólo es agua, corrientes, otro estado de vida, la verdadera superficie. Y miro las estrellas y entiendo la luz, y me baña su calor. 
Así que nace el día y con él naces. Una vuelta más sobre ti mismo y por mucho que quieras alimentar el alma con quietud, ésta viaja a 30 kilómetros por segundo. ¿O eso es la quietud?


miércoles, 12 de agosto de 2015

Quid pro quo


El depredador ha encontrado su presa. Todo el cuerpo se ha tensado, la respiración más silenciosa, se convierte en aire. El salto es perfecto.
A ella se le ha puesto el corazón al límite y antes de preguntarse qué pasa ya está corriendo en una dirección. Pánico. La adrenalina triplica las fuerzas: la velocidad.
Él se acerca a ese mismo estado de hiperventilación y sólo su objetivo existe ya en su mente. Le inquieta sobremanera la falta de control, porque cuanto más cerca está, más miedo tiene. Esto no cuadra en nuestras torpes mentes, pero así sucede.
Justo en el instante en que se abalanza sobre ella, si detenemos el tiempo, tienen ambos el mismo miedo. Y de esta manera se perdonan mutuamente. Y se funden.

lunes, 27 de julio de 2015

Cuerdas

Una cuerda anudada 7 veces, como  una médula espinal con siete notas.
De arriba a abajo si-la-sol-fa-mi-re-do.
Vamos acercándonos (o alejándonos) al (o del) conocimiento infinito a golpes de armónicos. Subdivisión y vibración en espiral. ¿Cuántas armonías se han quedado en el camino? ¿despertarán algún día? ¿Armonías paralelas?
Cuando rebotamos un fotón en un espejo elevamos su existencia a infinitos fotones idénticos el uno con sus colindantes, tan sólo separados por el grado de observación. Suficiente para generar un patrón sensible de infinitos cambios.
¿Y si rebotamos la música? El pobre loco de BACH creía tener la clave. Pero no contaba con que un palíndromo es inexorable a su punto de referencia. ¿Fonético? Pues fonética. ¿Ortográfico? Pues ortografía. ¿Acústica? Pues tal.
Tantos ejes como quieras. 
En cada nudo un cristal. 7 cristales y cada uno con una curvatura. Los de arriba permiten ver muy lejos. Cosas que pasaron o que van a pasar.

Los de abajo, solo dejan pasar con nitidez y foco los rayos que revelan las cosas que suceden en un primer término, y deforman las distancias y los bordes.

Una sección en cada nudo. Violines primeros arriba, y bajando, violines segundos, violas, una sección independiente de guitarras, banjos y laúdes, siguen los violoncellos, contrabajos, y los latidos del corazón. O el mar, según se arregle.




lunes, 8 de junio de 2015

Ergo...



-Quiero ser como el maestro...
-Piensa como piensa el maestro.
-El maestro ya no piensa, hace.
-Pues haz.