jueves, 10 de septiembre de 2015

Quietud

Una pista de atletismo en torno al sol, con una trayectoria elíptica de 930 millones de kilómetros multiplicados por 30 vueltas que llevo, (dashboard, calculadora) 27.900 millones de kilómetros más que menos y aquí no pasa nada. 
Mirar a las estrellas ya no es lo mismo que antes. Antes el cielo estaba arriba, y era infinito. y allí estaba Dios.
Ahora soy en una roca que gira, y me siento girar. Y entiendo el cielo, y se deshace. Sólo es agua, corrientes, otro estado de vida, la verdadera superficie. Y miro las estrellas y entiendo la luz, y me baña su calor. 
Así que nace el día y con él naces. Una vuelta más sobre ti mismo y por mucho que quieras alimentar el alma con quietud, ésta viaja a 30 kilómetros por segundo. ¿O eso es la quietud?


miércoles, 12 de agosto de 2015

Quid pro quo


El depredador ha encontrado su presa. Todo el cuerpo se ha tensado, la respiración más silenciosa, se convierte en aire. El salto es perfecto.
A ella se le ha puesto el corazón al límite y antes de preguntarse qué pasa ya está corriendo en una dirección. Pánico. La adrenalina triplica las fuerzas: la velocidad.
Él se acerca a ese mismo estado de hiperventilación y sólo su objetivo existe ya en su mente. Le inquieta sobremanera la falta de control, porque cuanto más cerca está, más miedo tiene. Esto no cuadra en nuestras torpes mentes, pero así sucede.
Justo en el instante en que se abalanza sobre ella, si detenemos el tiempo, tienen ambos el mismo miedo. Y de esta manera se perdonan mutuamente. Y se funden.

lunes, 27 de julio de 2015

Cuerdas

Una cuerda anudada 7 veces, como  una médula espinal con siete notas.
De arriba a abajo si-la-sol-fa-mi-re-do.
Vamos acercándonos (o alejándonos) al (o del) conocimiento infinito a golpes de armónicos. Subdivisión y vibración en espiral. ¿Cuántas armonías se han quedado en el camino? ¿despertarán algún día? ¿Armonías paralelas?
Cuando rebotamos un fotón en un espejo elevamos su existencia a infinitos fotones idénticos el uno con sus colindantes, tan sólo separados por el grado de observación. Suficiente para generar un patrón sensible de infinitos cambios.
¿Y si rebotamos la música? El pobre loco de BACH creía tener la clave. Pero no contaba con que un palíndromo es inexorable a su punto de referencia. ¿Fonético? Pues fonética. ¿Ortográfico? Pues ortografía. ¿Acústica? Pues tal.
Tantos ejes como quieras. 
En cada nudo un cristal. 7 cristales y cada uno con una curvatura. Los de arriba permiten ver muy lejos. Cosas que pasaron o que van a pasar.

Los de abajo, solo dejan pasar con nitidez y foco los rayos que revelan las cosas que suceden en un primer término, y deforman las distancias y los bordes.

Una sección en cada nudo. Violines primeros arriba, y bajando, violines segundos, violas, una sección independiente de guitarras, banjos y laúdes, siguen los violoncellos, contrabajos, y los latidos del corazón. O el mar, según se arregle.




lunes, 8 de junio de 2015

Ergo...



-Quiero ser como el maestro...
-Piensa como piensa el maestro.
-El maestro ya no piensa, hace.
-Pues haz.


miércoles, 6 de mayo de 2015

Porque sí


Presten atención al momento en que un cachorro humano llega a la edad de los "porqués".
En su ansia voraz de conocer el mundo, parece que quieran llegar de raíz a la trampa. Buscan incesantemente el cartón sobre lo que se apoya todo, la matriz. -¿Por qué moja el agua? Y si les damos una respuesta, clara y contundente para nuestra cabeza fosilizada, la situación parece agravarse.
-El agua moja porque está en estado líquido.
-¿y por qué está en estado líquido?
-Porque está por encima de los 0º y por debajo de los 100º.
-y.. ¿por qué está por encima de los 0º y por debajo de los 100º?
-...
Y parece que cuando perdemos la paciencia, aparece el diablo para acabar la conversación de manera tajante.
- Porque sí.
Cualquier pedagogo recriminaría esta actitud sin reparar en el aprendizaje que esta expresión lleva implícito.
-El universo existe porque sí. Tú existes porque sí. El agua moja porque sí. Luego podemos revestir de razonamientos, conjeturas y juicios a posteriori nuestra tajante afirmación.
Pero generalmente, las cosas suceden por que sí.







lunes, 27 de abril de 2015

Prosa poética

-Creo que lloverá antes de anochecer. Será mejor guarecernos en aquel molino.

-No es para mi extraña esa silueta ni este paisaje,
¿dónde estamos?

-Por el camino viejo llevamos andando un día dirección ninguna parte,
¡vamos a prisa antes de que estalle la tormenta!

-No qusiera encontrarme con enemigos ni hazañas a estas horas,
¿qué hay debajo de un olivo?

-¡Un rayo que nos caiga! ¡A prisa!

-¿y perdernos acaso esta lluvia de primavera?

-...disfrútela su merced que aquí se queda...

-¡Deténte, bellaco!

-De ninguna manera.

-¡Obedece!

-¡Un merecido descanso allí nos espera!

-Detente, Sancho, para y observa:
El capricho de la naturaleza nos maneja
de tal forma
que nos puso a hablar entre poemas
y quiero volver a la prosa.

-Disculpe vuestra merced.

-Eres muy dado a estas cosas.

-Ahora sois vos.

-Me caen gotas.

-Señor...

 ¡¡UNO DOS TRES CUATRO
HIDRÓGENO LITIO SODIO POTASIO!!!

-¡Calla Sancho! ¡Rompes el rigor histórico!

-La que nos va a caer...











lunes, 13 de abril de 2015

Sistemas Referenciales

No puedo condenar que los romanos lucharan a muerte en sus espectáculos. Las cosas del pasado se distorsionan en nuestro presente incapacitándonos para un juicio equilibrado. La barbaridad es un acto perfecto que siempre sucede a posteriori. Si tuviera la posibilidad de detener el tiempo en la escena en que la bomba nuclear caía sobre la población ajena y cotidiana, ¿en qué momento fijaría la barbarie? Hay muchas posibilidades y ninguna es cierta por completo. Se diluye. No existe un momento cero. Es un sistema referencial, dirán algunos... 
Puedes sentarte frente al mar y observar. Él te hará sentir pequeño. Pensar en un reo romano sin un brazo implorando por su vida mientras abren las puertas de las fieras. Veo las mulas tirando de un animal arrastrado, casi con vida. Me acuerdo de mi abuela, apasionada exclamando ¡ole!, la charanga elevando los ánimos, las palmas, todo el ruedo ¡olé!!! y mis infantiles deseos de que la pobre bestia fuera por una vez el vencedor del duelo.



"Monumento a Europa"
Torremolinos 04/2015

lunes, 23 de marzo de 2015

CROWD

Si hago lo que quieres me pierdo. Si hago lo que quiero te pierdo.


Tonto y listo, audaz y torpe, venerable apestado, razón sinrazón. 
Me pone a mil y redefine las leyes físicas. Me das las alas, y fuerzas el aterrizaje. 
Dependencia física a un estado adrenalínico. Pierde el matiz, gana contundencia.  El amor platónico por excelencia, que es el amor a la humanidad.

sábado, 14 de marzo de 2015

Clasicismos patológicos

En su propia naturaleza cada canción, cada palabra, cada concepto y cada ilusión, no son más que estructuras áureas con principio y fin. Entre un margen de esplendor, y uno de subsistencia, nacen, se desarrollan y mueren.
El tiempo es un baño maría, que descascarilla el esqueleto en el movimiento perpetuo imperceptible.
El fuego demasiado intenso provoca desconchones y salitres.
Lo perfecto cayó en desuso. No nos cansamos de controlar cosas. Controlamos el control. ctr+z.


viernes, 6 de marzo de 2015

Bach

La escucho dentro de mi. Es el Prelude Violin Bach Partita III. Rostropovich enfadado tocando y secándose con un pañuelo, el tocadiscos antiguo de la casa de mis padres donde lo imposible daba lugar a lo pintoresco; Elvis seguido de Nino Bravo, o Beethoven echándose un mano a mano con Richard Clayderman. Por ahí no saco más. Sigo en la Partita. Cada vez que hay un silencio allí aparece. Lo prefiero mil veces al "All about my bass", que ocupó mi subconsciente anteriormente.
Es el sonido del deshielo. Del goteo del cristalino hielo al que dieron lugar las nieves, que pierde la batalla gota a gota contra la movilidad de la primavera que avanza poderosa y lentamente. Es un retazo de mil seiscientos y pico sonando en el año 2015. Una pompa de jabón que se grabó en el subconsciente colectivo. Como tantas. Intraducible, como El Quijote. 
Si alguna vez se dio la situación de un músico amansando a una fiera con un violín, sin duda tocaba esto.



jueves, 5 de marzo de 2015

El conocimiento huye de la enseñanza reglada

Hace ya tiempo  que habita lejos de las escuelas. Aprende más uno sobre la vida ingeniándoselas para saltarse las clases. No obstante, de cuando en cuando el verdadero conocimiento visita las aulas, como cuando nieva. O graniza. Y todos los críos salen al patio, en un recreo infinito de aprendizaje.